El ataque del Gobernador contra la prisión ha desmantelado al grupo de Rick.Abatidos por la pérdida de sus seres queridos, Carl y su padre tendrán que acostumbrarse a vivir en soledad, en un mundo cada vez más infestado de caminantes.
Mientras que el pequeño de la familia Grimes aprende a ser un hombre, su padre empezará a sufrir alucinaciones, que le llevarán a perder más la cabeza si cabe.
¿Y qué hay del resto del grupo? ¿Conseguirán reunirse de nuevo los pocos supervivientes?
Pues menos mal que en los compases finales sube el nivel, ya que este tomo me estaba resultando el más pesado de todos en sus inicios, centrándose en la imagen de Carl. Y es que el chaval de los Grimes necesita de la compañía de otros personajes para sacar a relucir su encanto, pero en solitario este se ve notablemente disipado.


